¿Algún día la gente se cansa?

Hoy traigo uno de esos posts que tanto os gustan, en el que dejo que mis dedos vayan escribiendo todo lo que mi mente piensa sin ningún tipo de filtro…

Y es que a raíz de un post en Instagram de Cristina Pedroche (podéis verlo aquí) en el que aclara su comentado tema de la maternidad, me ha venido inmediatamente a la cabeza la pregunta del título del post. ¿algún día la gente se cansa?

Y es que la sociedad se rige por unos patrones que parece que si no los sigues estás actuando mal. Que si te desvías un poco del camino que la gente entiende “como normal” empiezan las preguntas incómodas.

Cuando tienes una edad “considerable” y no tienes novio… ¿y cuándo vas a sentar la cabeza y coger novio? (Como si no se pudiese tener novio y estar loca)

Cuando tienes pareja estable… ¿y no os vais a vivir juntos? (Aquí depende de lo religiosa que sea la persona para anteponer la siguiente pregunta a esta)

Cuando vivís juntos… ¿y no tenéis pensado casaros?

En cuanto os casáis… ¿y el bebé para cuándo? (Olvídate de engordar 100 gramos si te acabas de casar o empezarán a lloverte embarazos, sí amiga recién casada… las miradas incómodas a tu barriga no van a desaparecer en una buena temporadita…)

Te quedas embarazada y tenéis un bebé (enhorabuena!) Pero al poco tiempo… ¿ahora habrá que ir a por la parejita no? ¿habrá que darle un hermanito?

Si… has decidido no descarrilarte todavía de lo establecido y tenéis otro bebé pero… desgracia!!!! Es del mismo sexo que su hermanit@!!! Además de los estúpidos comentarios y palabras de consuelo que te dan, toca la siguiente pregunta… bueno ¿habrá que ir a por la niña no? (o el niño, depende del caso)

Y mi pregunta es esta… algún día llegamos al límite de tener todo lo que manda la sociedad? Cuándo cumplimos el cupo? Cuando estamos casados, con un hijo de cada sexo, un trabajo que nos da un sueldo a fin de mes, una hipoteca, un coche y 3 nietos?

Algún día podremos dejar de hacer tanta pregunta estúpida? Podremos dejar de preocuparnos de tonterías tan grandes como si se va a casar o no, o de por qué no quiere tener hijos?.

Hacemos creer a los niños que eso es a lo que tienen que aspirar en la vida, y no estoy de acuerdo.

En lugar de seguir preguntándome si le voy a dar un hermanito a Daniel, pregúntame si soy feliz, si tengo algún sueño que quiera cumplir, cuáles son mis aspiraciones en la vida, si trabajo de lo que me gusta, si necesito algo…

Si algún día decido tener otro hijo, créeme que te vas a enterar, es algo que no voy a poder ocultar. Mientras tanto pregúntame cosas más interesantes o directamente no te metas en la vida de los demás. Por ese pequeño detalle es “su vida”, porque no te incumbe.

 

Texto dedicado a todos los opiniólogos, preguntólogos y metomeenvidasagenas que puedan existir, donde seguramente yo también esté en alguna ocasión.

 

Gracias por leerme y hasta pronto.

Jen

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